Desde el dia en el que llegó ese joven miembro a la familia, comenzó a celebrar cada momento milagroso: primeras sonrisas, primeras palabras, primer paso. Para los que amamos el aire libre, otro motivo de celebración es: la primera caminata.

No hay una respuesta correcta en cuanto a cuándo se puede hacer la primera caminata, aunque muchos recomiendan que salga “lo antes posible”. Criar a un recién nacido es una tarea que puede ser estresante, y para los padres poder salir al aire libre es una maravilla.

Si eres un excursionista, ya sabes cómo prepararte. Este artículo está repleto de consejos que se aplican al miembro más joven de su equipo de aventuras. Son momentos de complicidad y aventura, recuerdos y lazos que quedarán grabados para siempre.

Senderismo con niños de cualquier edad

 Ese lugar aparentemente perfecto para niños, puede convertirse en horrible cuando sus necesidades básicas no están cubiertas. Los niños nos son tan resistentes como los adultos, pronto comenzarán las quejas. Para evitarlo, tienen que estar secos alimentados y con abrigo suficiente para que no pasen frío.

La hidratación es una extensión del consejo anterior. Lleva agua suficiente para todo el recorrido. Compra mochilas con depósitos de agua incluido, existen desde dos a ocho litros.

No olvide de llevar su bocadillo favorito, al aire libre se abre el apetito.

Comprueba el tiempo que hará ese día, la incomodidad de la lluvia es un motivo de queja además de ser peligrosa para los niños. Abrígalos por capas y vuelva a casa si el tiempo se pone feo.

Redescubre a tu niño interior, explora con el niño haz que sea una aventura.

Senderismo con bebés (0-12 meses)

Esta etapa la podríamos llamar “embalaje de bebés”. Porque la decisión más importante que debemos tomar es cómo llevar al niño.

Portar el bebé afecta a otros elementos esenciales como a la mochila, que destinos es el adecuado, y que llevamos para el niño.

Senderismo con bebés, indispensable portabebés de montaña.

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Elegir una buena mochila portabebés es esencial, tanto para ti como para tu hijo. La comodidad es el primer punto a tener en cuenta.

La variedad de mochilas portabebés que existe en las tiendas puede hacer difícil su elección. La decisión final depende del uso que le queramos dar.

A la hora de elegir un portabebés, debes tener en cuenta algunas características básicas:

Reposacabezas. Ha de ser cómodo, tu hijo va a pasar muchas horas sentado, se cansará y lo más seguro es que acabe por dormir. Muchas mochilas llevan incorporado este elemento, como por ejemplo las Relags Uni LittleLife.

Cubierta impermeable. También hace función de sombrilla para los días de mucho sol. Aunque lo ideal no es caminar con el niño en los días de lluvia, este accesorio ayudará si cambia el tiempo.

Apoyo. Al comprar tu mochila portabebés, debes fijarte si es posible apoyarla en el suelo si tener que sacar al niño. A veces solo se hacen pequeñas paradas y no es necesario que se retire al niño de la mochila. Es importante que ésta quede firmemente sujeto a la superficie y que aguante cualquier movimiento del bebé.

Correa o cinturón ajustable. Tienen que ajustarse bien tanto a las caderas del porteador como para la sujeción del bebé en el portabebés. Verifica que sean acolchados, podemas pasar varias horas con ellas y es fundamental que no te lastimen.

El peso. Según va creciendo el bebé su sepo ira en aumento, y puede llegar a ser difícil realizar una ruta. Compra mochilas ligeras, cualquier peso extra cuenta para tu espalda.

Consejos para ir de excursión con su bebé.

Acostumbre a su hijo a ir en portabebés, es posible que al principio no lo acepte.

El balaceo al caminar va a hacer dormir al pequeño, así que emprende el camino a la hora de la siesta para evitar jugar con el ciclo de sueño de tu bebé.

Limita las primeras caminatas a un par de horas; tenga cuidado con el frío, el viento y la lluvia, porque los bebés aún no  para regulan la temperatura corporal correctamente.

Cubre a tu bebé con un sombrero para el sol que tenga un borde lo suficientemente ancho como para protegerle el cuello.

Ahorra peso llevando papillas en polvo.

Empaque suficientes pañales y suficientes bolsas de desperdicio, tírelos en el punto limpio de la ruta o llévalos a casa  para tirar.

Senderismo con niños pequeños (1-3 años)

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Ahora ingresamos en los años de medio acarreo / medio alza, por lo que adaptarse es la clave. Los niños pequeños quieren caminar, así que planee  muchos descansos para que puedan explorar las áreas  con gran detalle.

Consejos para caminar con niños pequeños

Una botella de agua de color infantil, llena de criaturas, anima a beber.

No necesitas botas para un niño pequeño; las zapatillas están bien. Sin embargo, empaca más calcetines, porque los charcos llaman a la aventura y los pies secos importan.

A los niños les encanta tener su propio equipo, así que ponle a tu niño una mochila pequeña para llevar algo ligero como una chaqueta.

Siempre tenga en cuenta lo lejos que está del comienzo del sendero, porque incluso el niño imparable puede cansarse, cabe la posibilidad de tener que cargarlo todo el camino de regreso.

Cuando su niño pequeño quiera jugar, busque áreas relativamente planas y libres de peligros donde pueda soltarlas.

La tierra es fabulosa para jugar, no se resistirán; es necesario llevar ropa de repuesto y cámbialo cuando sea absolutamente necesario.

Senderismo con niños de  5 a 12 años

El portabebés ha sido retirado, aquí es donde se abre la gran guía de la seguridad. Hay que enseñarles todas las reglas de buena conducta en la montaña, y repetirlas unas cuantas veces.

Una vez las ayan aprendido tendrán el título de “niño grande del camino”.

Reglas de seguridad de los jóvenes senderistas.

Cuando los niños comienzan a caminar sobre sus propios pies, la regla es “siempre estar a la vista de mamá o papá”.

Después de que los niños hayan caminado con durante algunos años, la regla puede cambiar a “caminar adelante durante períodos cortos, luego detenerse y esperar hasta que vea a mamá y papá otra vez”. Además: “Nunca caminar más allá de una señalización de sendero”.

Los niños deben llevar un silbato de seguridad (muchas mochilas los tienen incorporados en una hebilla de correa).

Los niños deben saber qué hacer cuando se pierden: Detenerse, quedarse quieto y hacer sonar el silbato en ráfagas de tres.

Consejos para ir de excursión con niños

En lugar de picos o vistas, piense en destinos con diversión infantil: donde pueden saltar rocas o trepar árboles, por ejemplo.

Involúcralos en la planificación y preparación: desde escoger su camino hasta empacar su mochila de senderismo.

Esta es una gran edad para permitir que los niños cambien de una botella de agua a un depósito incorporado en la mochila. Su hijo es lo suficientemente fuerte como para llevar uno y la mayoría de los niños les encanta beber a sorbos.

Los niños se aburren rápido, así que usa la creatividad para mantener las cosas divertidas: cuente las ardillas, cante canciones y componga versos, incorpora una búsqueda del tesoro en tu caminata, les encantará.

Para niños exploradores que caminan despacio: Emplee muchos mini destinos, como un árbol gigante o una roca cubierta de musgo.

Trae a un amigo y consigue el doble de diversión. Tener amigos que no sean hermanos mantiene la energía y reduce las quejas.

Enseñe a los niños las reglas de dejar “cero rastros” desde el principio.

Enseñe a los niños a leer mapas desde el principio: comience con algo simple como un mapa de senderos naturales; cuando sean mayores, aprenderán los mapas topográficos .